MANEJO SANITARIO DE ACUARIOS

autor Daniel Carnevia

Por manejo sanitario entendemos todas aquellas medidas de manejo que van a proporcionarnos un acuario sano y que van a mantener los mecanismos inmunitarios de los peces en correcto estado.

Las medidas que basados en nuestra experiencia recomendaríamos son:

  1. Planifique el acuario. Es importante no improvisar en el armado de un acuario (sea de un aficionado, de un comercio o de un criador) sino planificar adecuadamente que se pretende, cómo se va a armar y como dimensionamos adecuadamente todos los elementos que integran el acuario (incluido los peces). Dentro de este contexto recomendamos tener en cuenta especialmente los siguientes conceptos:
  1. Mantenga una temperatura adecuada.
    Una de las cosas que más altera la inmunidad de los peces es la temperatura del agua.
    En peces tropicales procure mantener siempre temperaturas entre 25 y 30 grados centígrados.
    En peces de agua templada manténgalos a temperatura ambiente (dejando que cumplan los ciclos naturales) o manténgalos siempre entre 20 y 25 grados centígrados para que estén activos; pero nunca los someta a variaciones de temperatura rápidas ya que esto los debilita enormemente.
  2. Realice cambios frecuentes de agua.
    Esto es SUMAMENTE IMPORTANTE.
    Todos los sistemas de filtrado no solucionan el problema de acumulación de sustancias nitrogenadas en el acuario (amoníaco, nitratos y nitritos), sino que lo minimizan para darle al acuarista más tiempo para resolver como sacar estas sustancias.
    La única forma viable de sacar las sustancias nitrogenadas de los acuarios es mediante cambios de agua.
    Si se trata de un acuario de aficionado deberá cambiarse al menos un tercio de agua por semana para asegurar peces sanos y si se trata de acuarios de comercios o criaderos se cambiarán al menos un tercio del agua tres o cuatro veces por semana.
  3. Alimente correctamente.
    Se deberá alimentar con un alimento de buena calidad fabricado por compañías responsables.
    Siempre es recomendable variar la alimentación dentro de lo posible y proporcionar algo de alimento vivo.
    Otro tema es calcular adecuadamente la cantidad de alimento a introducir en los acuarios, ya que todo el alimento no consumido solo sirve para sobrecargar los sistemas de filtrado y alterar la calidad del agua.
  4. Mantenga los filtros en buen estado de funcionamiento.
    Es importante realizar una limpieza periódica de los filtros para que éstos cumplan con sus cometidos.
    Los filtros mecánicos deberán limpiarse al menos una vez a la semana en los acuarios de aficionados y cada dos días en los de comercios y criaderos. Los filtros biológicos deberán limpiarse con "tubos limpia sustrato" al menos cada 15 días y deberán desarmarse para practicar una limpieza total al menos una vez al año.
  5. No introduzca peces nuevos sin cuarentena.
    El riesgo de introducir patógenos en el acuario es grande.
  6. No agregue medicamentos preventivos.
    Estará atentando contra las bacterias buenas del filtro biológico y algunas plantas acuáticas sensibles.
    Además puede provocar intoxicaciones crónicas subclínicas en peces con disminución de las defenzas.
    Pero lo peor de todo es que puede fomentar la aparición de cepas de microorganismos resistentes a los fármacos, que luego serán muy dificiles de eliminar.
  7. Tape la pecera y desconecte el aereador si hay sustancias tóxicas volátiles o gaseosas en la habitación.
    Son particularmente tóxicos para los peces los insecticidas, el humo de cigarrillos, los gases de solventes de pintura, etc.
  8. Controle periódicamente la calidad del agua.
    Fundamentalmente se debe medir cada 15 a 30 días el pH y los niveles de amoníaco, nitratos y nitritos.
  9. OBSERVE detenidamente a sus peces todos los días.
    Esto es importante y debe hacerse a la hora de alimentar y fuera de la hora de alimentar.
    Mediante este procedimiento usted podrá tener una idea clara de cuál es la forma, el color y el comportamiento normal de cada uno de los peces de sus acuarios, lo que le permitirá luego descubrir en forma muy temprana toda alteración que pueda significar problemas patológicos.